Crónica del tutorial de XHTML 2 y XForms

Dejadme que empiece por la conclusión: si creías que con saber HTML 4 o incluso XHTML 1 eras el webmaster del universo, vete olvidándolo TODO porque con la nueva versión de XHTML (si es que sigue adelante) vas a notar un cambio brutal.

Lo de salir adelante es algo que está por ver, ya que la "empresa informática relativamente importante" todavía no lo apoya, aunque existe un plugin para poder utilizar las páginas conformadas bajo este lenguaje (he buscado el link, pero no lo encuentro :( ) . Entre las empresas que sí que lo apoyan está Oracle. Que yo me pregunté en ese momento qué pasará con PeopleSoft, por qué camino tenderá, ya que hasta ahora se basa en javascript fundamentalmente. Se lo preguntaremos a los susodichos cuando hagan su próxima presentación de producto, si es que sigue existiendo PeopleSoft dentro de 3 años.

Sigamos con la crónica propiamente dicha. La cosa empezó tarde, como siempre. Gracias a eso, servidora que se durmió pudo llegar a tiempo. Otra vez, jeje. Algún que otro apagón del retroproyector paralizó en varias ocasiones la presentación, pero los tecnicos estuvieron más o menos raudos y eficaces. Por otro lado, hacía un frío del carajo, se nota un montón la diferencia con Gijón.

Dicen de Pemberton que es rico y que vive en un castillo. También que está un poco loco. Lo de rico no llego a creérmelo, porque los tres días le ví con el mismo traje de loc... digo de chaqueta abotonada hasta el cuello y peinado... ¿de corte inglés? Lo que sí me creo es que sabe un huevo de esto de la web. Estoy buscando el enlace a las transparencias que nos puso, pero ahora mismo no caigo.

La primera parte la dedicó a evangelizar de las bondades de la nueva versión: que si más rápido, más independencia de dispositivos, más usable, más semántico... La segunda parte, la dedicó a explicar casos prácticos de utilización de XHTML 2, en especial indicado para los formularios (XFORMS). Yo me quedé un poco incrédula de las páginas que nos mostraba, ya que todos los efectitos que se marcaba el hombre podían estar hechos con javascript y nosotros sin enterarnos. Nos dijo que estaban en su página web de la W3C. La buscaré. Me hubiera gustado haber visto en directo el código fuente de esas páginas pero con mi inglés macarrónico, tampoco era plan de hacer el ridículo. Hablando de inglés, me sorprendió agradablemente la cantidad de gente joven que entendemos perfectamente el inglés. Otra cosa es hablarlo, que eso es de los elegidos o de los osados.

Con respecto del XHTML 2, lo primero decir que no sé por qué lo han bautizado así, porque podrían haberlo llamado "NEW PROGRAMMING LANGUAGE FOR THE SEMANTIC WEB" (NPLFTSW) y haberse quedado tan anchos. Adiós a retocar nuestro código en el bloc de notas. Para poner una imagen necesitarás, como mínimo, 3 líneas de código. Seremos Authoring-Tool-Dependientes. Para más señas, en mi caso, Dreamweaver-dependiente. La curva de aprendizaje, ni punto de comparación con la del HTML.

Las ventajas que propone: más semántica para la web. Más independencia de dispositivos. Más accesibilidad. No me creo que sea más usable ni más elegante a la vista del usuario, porque suelen ser (y no me peguéis) evaluaciones más subjetivas. ¿Cómo va a ser más semantica? Se supone que se podrán definir etiquetas propias con valor semántico. Algo parecido a las meta-tag, pero con el propio texto mostrado en el body. Mejor que lo leáis en algún tutorial de este hombre en la W3C.org.

Como introducción al tema no estuvo mal, pero creo que me voy a esperar un poco a estudiarlo a que sea un estándar de facto. No vaya a ser como el wap, que aún no sé para qué lo estudié si luego no llegué nunca a utilizarlo.

Siento mucho la poca ración de links que estoy poniendo hoy, pero llegué a mi casa a la 1 de la mañana, me acosté a las 2, me he levantado a las 7, a las 6 cojo un avión a Alemania... Sed comprensivos.

Crónica de la Segunda Jornada del Encuentro Fundamentos Web

[Para más información sobre el evento, ver el blog de Daniel Torres Burriel]

Esta segunda jornada ha estado mucho más entretenida. Hemos vuelto a empezar tarde, lo que le ha molestado ligeramente al gurú Jakob Nielsen, que nos ha mostrado algunos de sus trabajos de campo. La cosa ha ido relativamente bien hasta el turno de preguntas, en el que se le ha preguntado si no creía que su trabajo era demasiado dogmático y eso perjudicaba al conjunto de la profesión y, por otro lado, sobre la accesibilidad, no recuerdo muy bien la pregunta, que le formuló John Slatin, pero terminó diciendo algo tan triste como cierto: 'la accesibilidad no vende'. Esas cosas no se pueden decir así, sr. Nielsen, aunque sean verdad.

Después ha sido el turno de Jeffrey Zeldman sobre estándares y Steven Pemberton sobre el mismo tema desde otro punto de vista. Han estado bastante interesantes las tres, sobre todo cuando Pemberton nos dejaba ver por dónde van los tiros de la nueva versión de XHTML. Miedo me da, parece que vamos a escribir XML a raudales, chicos.

Por la tarde hemos tenido una mesa redonda con la gente de la mañana y tres españolitos de todos conocidos en el mundillo de la usabilidad: Nacho Puell, Javier Cañadas y ALfonso de la Nuez. También ha empezado tarde, cómo no. Muy interesante en cualquier caso. Nielsen ha tenido la oportunidad de matizar las palabras de por la mañana, pero ha sido Alfonso de la Nuez quien le ha echado un capote. Shawn modera mucho mejor que José (y es más mona :)

Por la noche nos han invitado a una espicha en un lagar típico de la tierra. Si os preguntáis que es una espicha, digamos que es un vino español pero con sidra. Ha sobrado comida para un regimiento. Pero todo estaba muy rico. Hasta servidora que no bebe se ha tomado cuatro sidrinas...

Mañana seminario con Pemberton sobre XHTML y XForms en Oviedo. Suena prometedor. Ya os contaré.

Crónica desde el Encuentro Fundamentos Web

[Si queréis una retransmisión en directo, mejor Daniel Torres Burriel. Aquí sólo impresiones personales.]

Pues aquí andamos, en Asturias, que no es poca cosa, oiga.

El Congreso ha empezado tarde, una media hora, lo justo para que servidora llegara a tiempo (y con legañas, para qué nos vamos a mentir). El sitio está a unos veinte minutos andando de la estación de autobuses, o como diría La Guerrera "está ahí al lado". Tampoco es que sea muy grande Gijón, lo justo para patearsela como una campeona una tarde-noche. Eso sí, el albergue de Gijón, donde me alojo, está justo al otro lado de la parte más turística.

Por cierto, grandes mentiras de Iberia:
- Se puede facturar desde casa antes de las 24 horas previas al vuelo. Yo lo hice 36 horas antes.
- Se puede facturar desde casa aun cuando el vuelo lo haya pagado otra persona con su tarjeta y menos por internet. Nadie te la va a pedir ni nada por el estilo. Tampoco los del mostrador ayudan mucho porque no se enteran de la misa la mitad.
- Se puede comprar billetes con tarjeta de débito, y no de crédito, como ellos indican repetidamente en el proceso de compra. Yo lo hice hace un par de meses y sigo viva para contarlo.

El vuelo sin problemas, y los paisajes desde la ventanilla, preciosos, tanto los de Madrid de noche como los acantilados asturiandos a primera hora de la mañana. Los menúes del avión, carísimos, por mucho Sergi Arola que los haya diseñado: el bocadillo de jamón no lo inventó él.

Vamos ahora con el congreso en sí. Han empezado los políticos de turno poniéndose las medallas de turno. He pasado de ellos directamente. Menos mal que ha sido breve la cosa.

Las dos primeras ponencias (Shawn Lawton Henry y John Slatin) han estado interesantes, pero eran muy propagandísticas de lo importante que era la accesibilidad. Me ha parecido que no era necesario concienciarnos, ya que la audiencia que abarrotaba la sala -creo que- estamos bastante concienciados sobre el tema. En el turno de preguntas ha quedado "prohibido" interrogar a los ponentes sobre cuándo saldrán las pautas 2.0. Básicamente porque nadie se quiere pillar los dedos con este tema y hay muchos (pero que muchos) intereses económicos en juego.

El desayuno a media mañana ha estado fenomenal, para qué lo vamos a negar.

La tercera ponencia ha sido llevada a cabo por Inmaculada Placencia, quien ha contado por dónde van los tiros en cuanto a política europea relacionada con la accesibilidad. Un poco rollo, para qué nos vamos a engañar, pero supongo que necesaria al fin y al cabo. Mucha gente ha huido a hacer turismo por la región. Se han perdido unas powerpoint incalificables desde el punto de vista de la accesibilidad y la estética.

Por la tarde se ha celebrado una mesa redonda entre los dos primeros ponentes y Jesús García, Cristina Rodríguez-Porrero y Enrique Varela. Lo cierto es que ha estado muy entretenida e interesante. Lástima que los organizadores nos hayan robado media hora por culpa de su mala organización.

Todo por terminar a las 6 en punto de la tarde, para entregar los premios TAW. Un final bastante chapucero para la sesión de hoy, ya que la gente estaba prácticamente huyendo en desbandada mientras se entregaban.

Mañana viene la artillería pesada: Nielsen, Pemberton, Zeldman... a ver qué tal!

Tifloinnova 2005

Para concluir mi activa participación en la Semana de la Ciencia, he ido esta tarde a Tifloinnova 2005, el mejor escaparate actual para mostrar las últimas novedades, productos y tendencias tecnológicas disponibles en el mercado, dirigidas a las personas ciegas y deficientes visuales. Ha sido una experiencia muy interesante, sobre todo para enteder qué herramientas existen que les faciliten el acceso a las nuevas tecnologías, dado que éstas pueden serles de gran utilidad. Por ejemplo, un móvil con GPS les permite saber donde están y recibir indicaciones sobre hacia donde moverse, una PDA puede sustituir a los teclados Braille, ... Si os interesa el tema, aún estáis a tiempo de acercaros mañana.

Sin embargo, lo que yo quería destacar no ha sido lo que he aprendido sobre accesibilidad, sino un hecho que me ha llamado la atención de las dos mesas redondas a las que he asistido. De las 10 personas que han participado, 9 eran hombres y tan sólo había una mujer. Pues bien, aunque todos (a excepción del de Vodafone) han sido unos ponentes con cosas interesantes que decir, la mejor y con diferencia, ha sido sin duda JANE CHURCHWARD. Primeramente, ha sido la única capaz de llegar al público que tenía delante, partiendo del hecho que la gran mayoría no iban a conocer qué era una PDA. Para ello traía consigo dos PDAs, y se ha acercado al público, ofreciendo a uno de los asistentes con baja visión que describiera lo que veía a sus compañeros, muchos de los cuales eran ciegos totales. Luego ha hecho unas cuantas demos de cómo los lectores de pantalla facilitan su uso. No hay que decir, que una vez terminada su charla ha sido la que se ha llevado el aplauso más largo, potente y agradecido. Pero ha habido algo más. Otro de los asistentes ha planteado una pregunta de estas que nadie se ve capaz de contestar. Todos se han mirado entre ellos pero ninguno ha osado a responder. Ninguno, he dicho, que no ninguna. Jane ha tomado la iniciaitva, ha recogido el micrófono y ha dado una respuesta muy razonable para la pregunta planteada.

No hay duda de que hay muchas mujeres como Jane, pero por desgracia, las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar hacen que no se las pueda ver.

Ejercicio práctico de e-marketing

En el siguiente texto, extraido de una página real (http://www.pymes.com/perfil.htm), descubra qué datos NO se deberían dar:

¿Qué somos capaces de hacer?

Pymes Informática cuenta con profesionales expertos en campos muy diversos que hacen posible un rápido y eficaz servicio pre-venta y post-venta:

· Más de 150 llamadas atendidas diariamente
· Más de 50 entradas diarias a www.pymes.com
· 600 clientes activos
· 30 llamadas al servicio técnico atendidas diariamente
· Más de 50 envíos diarios
· Entregas de material a cualquier punto de la España y Portugal
en 24 horas puntualmente
· Más de 400 referencias en stock


Probablemente yo sólo daría el de las 24 horas y el de referencias en stock, y si el jefe se pusiera muy muy pesado, el de los envíos diarios. El resto es dar la impresión de gente cutrecilla. Como su destartalada y "desbordada-de-visitas" web.

Ciencia para todos los públicos

Después de pasar un fin de semana marcado por una "constipación intestinal" bastante dolorosa que parece que se está curando por sí sola, reseñar que hemos estado participando en varias actividades de la Semana de la Ciencia.

La primera fue la visita guiada por las ruinas romanas de mi antiguo pueblo, Complutum, empezando por la Casa de Hipolitus y luego visitando la labor de los arqueólogos, tanto de laboratorio como de campo. Estuvo muy interesante, la verdad. Aunque ya había visitado la Casa, no conocía los trabajos en el foro de la ciudad romana, ni los "actos de fe" que se tienen que hacer a la hora de restaurar las pinturas murales que se están recuperando.

La segunda fue en la Escuela Universitaria de Óptica de la UCM, en la sesión "Cuída tus ojos, te pueden sorprender", donde nos enseñaron la labor de los profersionales optometristas, y nos enseñaron las técnicas que utilizan para detectar las diferentes patologías. En cuanto pueda, escanearé la foto de nuestros ojos que nos hicieron, así como una explicación de nuestras peculiaridades. Finalizaron la sesión con ilusiones ópticas. Muy chulo el taller, la verdad.

El tercero, al que sólo fue La Guerrera, fue un "Taller de búsquedas avanzadas en Internet". Bastante decepcionante, según me contó LG. Sólo decir que no comentaron siquiera el uso del guión (-) para excluir palabras o la posibilidad de buscar por tipo de documento en google. En fin, no todo el monte iba a ser orégano. Espero que el año que viene, se pongan las pilas.

Como colófón a tanta ciencia, esta mañana hemos visitado la exposición sobre la vida, obra y milagros de Albert Einstein. Ha conseguido que una total lega en la materia se haya enterado someramente de qué es la Teoría de la Relatividad, pero quizá había demasiada gente y estaba todo muy junto. Interesante al fin y al cabo.

Ahora viene de verdad el momento friki (por si lo anterior no había sido suficiente). Esta mañana nos hemos levantado a las 8 de la mañana a ver "El mundo de Beakman", en la nueva cadena Cuatro. Capítulos: Mocos y ruidos en la noche y Sangre y Sueños. ¿Quién no se acuerda de "Yo soy Beakman y acabáis de entrar si permiso os dan, en El Mundo de Beakman"?

Mejor no me presento al concurso de Geekipollas, que a lo mejor hasta lo gano con este post :S

Linkitos y más linkitos

Haciendo limpieza en el Bloglines que lo tengo saturadito...

- Proyecto Open Library. Hace tiempo leí que la Biblioteca Nacional estaba digitalizando todos sus fondos. ¿A qué espera para ponerlos en internet?

- Los siguientes, sacados de torresburiel:
---- Modelo de Proceso de la Ingeniería de la usabilidad y de la accesibilidad.. Un re-encuentro con los amigos del gridho.
---- Rediseño Vs Realineación. Yo confieso. Yo rediseño.
---- Enlaces sobre semántica y navegación. Otros cuantos más de la mano de Enmanuelle.
---- Traducción de "Los diez problemas de usabilidad de los weblogs" según Nielsen. Tomo nota de ellos, aunque veo improbable que haga algo para remediarlos. Como dirían en Úsalo, 'aceptaremos "Nielsen" como "gurú de la Usabilidad"'.
---- Interface de usuario orientada a resultados. No sé si creérmelo o no.

- Javier Sánchez y sus cosas:
---- Ropa para prevenir suicidios. Esto sí que es pensar en el usuario y lo demás son tonterías.
---- Canciones escondidas en CDs. Aún no hay muchas, pero démosle un año de vida y esto será un archivo casi infinito.
---- Guía Me Cansa. No puedo creer lo mal que hablan del Bar del Beni en pleno corazón de Madrid. No tienen corazón. Y todavía nadie ha reseñado al Guarro de Vallecas, jeje :'(

- Esta vez los Microsiervos vienen un poco flojillos:
---- Muchos enlaces sobre Tipografía. Como diría el inefable Korochi, "va el diseñador a la fuente, que al final, verdana".

- EL cerdo nos trae unas cuantas frikadas:
---- Montaña rusa de nevera. Esto me recuerda mucho a un juego de ordenador de cuyo nombre no consigo acordarme. En cualquier caso, ¡me lo pido!
---- Tenedor con cortapizza incluido. Nunca mais esos triangulitos de cartoncillo grasientos.
---- De la misma tienda de antes, el puzzle más difícil del mundo. Yo por si acaso, no lo intento.
---- Huevos con una planta dentro. Estos los he visto en una tienda de mi barrio. Una cucada, oiga.
---- Tienda de relojes raros, raros, raros. Ya sabéis dónde voy a comprar mi próximo peluco.
---- Fotos de luces chulísimas. Con blog incluido. Faltaría mas.

- Pixel y Dixel nos cuentan...
---- Aunque yo no pude ir a Webdosbeta, me siento como si hubiera estado allí.
---- No hace falta que la gente sepa que te estás sacando el carnet de conducir o estás leyendo "El código Da Vinci", siempre puedes camuflarlo de algún modo.
---- Aprendiendo a construir grandes edificios y obras públicas. Para los futuros arquitectos e ingenieros.

- Gracias a Alzado sabemos...
---- Cómo se diseña un logo. No sé, yo he diseñado unos cuantos y tampoco me parece que sea para tanto. Aparte de que no me gusta nada el que ellos han creado. Pero bueno, para gustos...
---- Del contenido surge la forma. Botones, tablas, tipografía y parrafos.. Esto deberían leérselo mis clientes cuando les digo que, para diseñar su sitio web, necesito saber qué carajos quieren que diga de su empresa si no me dan esa información. Paciencia.

- La gente de Xperience vuelve a necesitar trabajadores, y aparte...
---- Debate sobre el Test de laboratorio de usuarios: remoto o local. Yo voto al primero y boto al segundo.
---- Probablemente ya he dicho algo respecto de este teclado en algún momento, pero si no, lo vuelvo a decir: me lo pido. Muerte a la interacción con los ordenadores tal como la conocemos hoy.

- EnPixtorm se nos plantea el debate: ¿el diseño es arte?. ¡Pues claro que sí!

- Olganza nos recuerda uno de los cumpleaños frikis de cualquier artista: el del lápiz de Faber Castell. Además, se hace eco de algo que muchos otros anuncian como el fin del teléfono móvil tradicional: FON.

- Estoy totalmente de acuerdo con los Tecnorantes sobre la chapuza de los .es. También nos dicen cómo poner una viñeta diaria en tu blog.

Hasta la próxima tanda.

La usabilidad de los gráficos estadísticos

Cuando leí a Ben Shneiderman por primera vez hablando de la usabilidad de los gráficos estadísticos, pensé: qué tontería, a ver quién va a innovar y ponerse a hacer cosas que no se entiendan. Hasta que llega alguien y lo hace, claro. Y yo me tengo que parar 5 minutos en descifrar un gráfico sólo por la creatividad del editor. Porque lo necesito para el trabajo, que si no...

Grafico tomando del informe eEspaña 2005

Los mileuristas

La generación de los mil euros

Pertenecen a la generación más preparada de la historia de España. Rondan la treintena, son universitarios y saben idiomas. Pero los bajos sueldos, la sobreabundancia de titulados y los cambios sociales les han impedido llegar a donde pensaban llegar. Comparten piso; no tienen coche, ni casa, ni hijos y ya se han dado cuenta de que el futuro no estaba donde creían

Está noticia está   entre las más visitadas del día en 'Lo más' ANTONIO JIMÉNEZ BARCA - 23 octubre 2005 (El Pais)

URL: http://www.elpais.es/articulo/elpdompor/20051023elpdmgpor_1/Tes/

A mediados de agosto llegó una carta a este periódico que anunciaba la aparición de una nueva clase social. Se titulaba Soy mileurista y decía, entre otras cosas, lo siguiente: "El mileurista es aquel joven licenciado, con idiomas, posgrados, másters y cursillos (...) que no gana más de 1.000 euros. Gasta más de un tercio de su sueldo en alquiler, porque le gusta la ciudad. No ahorra, no tiene casa, no tiene coche, no tiene hijos, vive al día... A veces es divertido, pero ya cansa (...)". La autora, Carolina Alguacil, de 27 años, reside en el centro de Barcelona y trabaja en una agencia de publicidad. Inventó el término -y decidió escribir la carta- después de pasar unos días en Alemania y comparar, con un sentimiento a medio camino entre la rabia y la envidia, cómo vivían sus amigos berlineses y cómo vivían ella y sus amigos españoles.

Carolina comparte su casa con otras tres chicas de 25, 29 y 29 años. Ninguna gana lo suficiente como para alquilarse un apartamento. Pagan 360 por cabeza y conforman una extraña familia unida cuyos miembros hace un año no se conocían de nada. "Toda la gente con la que voy es así", añade Carolina, "tengo una amiga que trabaja en una editorial de Madrid por 1.000 euros; mi hermano es ingeniero en Andalucía y lo mismo, mi cuñada es licenciada en Medio Ambiente y también. Todos estamos igual, y no es que vivamos mal, porque para algunos somos unos privilegiados, pero no es lo que esperábamos".

Un reciente informe de la Unión Europea, el Eurydice, le da la razón: sólo el 40% de los universitarios tiene en España un trabajo acorde con su nivel de estudios, y la tasa de paro entre los titulados de 25 y 34 años es del 11,5%, una de las más altas de Europa, que se sitúa en un 6,5%.

A pesar de esto, y de lo que piensa Carolina, no es un fenómeno exclusivo de España. El sociólogo francés y profesor de ciencias políticas Louis Chauvel aseguraba en el Nouvel Observateur que los pobres del siglo XIX y principios del XX (los obreros sin cualificación, los agricultores o los ancianos) pertenecen a una sociedad que desaparece. "Y los nuevos pobres de hoy en día son los jóvenes", añadía.

Los nacidos entre 1965 y 1980, esto es, los españoles que, en un extremo de la horquilla, van dejando atrás la juventud, como Carolina y sus compañeras, y en el otro comienzan a apropiarse del poder, disfrutaron de una niñez dorada, de unos padres abnegados y responsables y de un país moderno y optimista que navegaba viento del desarrollismo en popa. Sortearon dos crisis económicas (la del 74 y la del 92), pero nadie dudó por entonces de que esa generación, la más preparada de la historia de España, la más numerosa, la del baby boom, no fuera a vivir mejor que la precedente, que todas las precedentes.

Lógicas expectativas

Y no ha sido así, y en eso radica buena parte del problema, según apunta el sociólogo Enrique Gil Calvo. "Con estos jóvenes se crearon unas lógicas expectativas. La generación anterior, la mía y la de mis hermanos menores (yo nací en el 46), creció con las vacas gordas, pudo cumplir el sueño de matar al padre, esto es, de superarlo en todo: mejor casa que los padres, mejores trabajos... Pero para estos mileuristas, que han tenido, paradójicamente, mejores oportunidades en forma de estudio, el futuro no estaba donde debía de estar", explica.

Carolina dispone de dos horas para comer. Hoy acude a un restaurante de a siete euros el menú que no puede permitirse siempre.Pide un guiso indio con garbanzos y cuenta: "Yo quería trabajar en el cine, como productora o algo así, pero pronto me di cuenta de que no podría. Bueno. Eso pasa. Y no me desanimó. Lo peor es que no sé lo que va a pasar conmigo. Una familia como la de mis padres ya no es el objetivo, pero ¿cuál es el objetivo?".

Ella no experimenta ninguna sensación de fracaso. Pero habla de un desánimo grande al definir la actitud de muchos de sus amigos o conocidos. Porque conforme va cumpliendo años, el mileurista se va cargando de amargura.

Belén Bañeres tiene 37 años, vive en Madrid y la sensación "de ir llegando tarde a todo". Estudió psicología y no hizo oposiciones al PIR (el MIR de los psicólogos) en un primer momento. Cuando quiso hacerlo, no hubo plaza. Lleva saltando de trabajo en trabajo más de 14 años. Jamás ha desempeñado un puesto acorde con los estudios que llevó a cabo. Jamás ha cobrado más de 1.000 euros brutos al mes. Sólo desde hace un año goza de un contrato indefinido como auxiliar administrativo. Desde entonces vive con su pareja (otro treintañero universitario con un sueldo de 1.000 euros) en un piso de alquiler. Ve casi imposible tener una casa propia. Ve muy difícil tener hijos. "Con la de horas que trabajamos los dos no podría cuidar ni de un perro", dice. Y después de haber resumido así su biografía, concluye: "Y también tengo la sensación de que me han robado la vida".

Un amigo de Belén que prefiere no dar su nombre, con un exclusivo máster a cuestas de informática aplicada a ciencias biológicas, trabajó durante casi un año de teleoperador en el 11888. "Y no era el único universitario: eso estaba lleno de gente preparadísima con carreras, idiomas y cursos de esto y de lo otro que, en un momento dado y si hacía falta, contestaba en alemán al que llamaba", cuenta.

Luis Garrido, catedrático de Sociología de la UNED, considera que una de las claves de este desánimo está en la sobreabundancia de universitarios. "Cuando yo, que nací en 1956, estudiaba, sólo el 10% de los jóvenes, la inmensa mayoría chicos, conseguía una licenciatura universitaria. Está claro que ese 10% copó los puestos de élite de esta generación, la del 68, que arrasó. Y que mis coetáneos vimos que estudiando en la Universidad se llegaba lejos y se lo transmitió a sus hijos".

Garrido continúa: "A partir de los ochenta, el porcentaje de estudiantes universitarios se multiplicó, sobrepasando el 30% y sumando a las mujeres, que se incorporaron de forma masiva. Se produjo un vuelco educativo tremendo, incomparable a cualquier otro país europeo. Y no ha habido puestos buenos para todos. Por mucho que queramos, no hay. Y se ha creado un número indeterminado de jóvenes frustrados, con una larga trayectoria estudiantil, que no ha rendido, que no ha ganado lo suficiente...".

Como Belén o como su amigo el ex teleoperador, que no encontraron trabajo al salir de la Universidad. Ellos, y muchos otros, siguieron estudiando en un intento de sobresalir: un máster, un doctorado, más cursillos... y cada vez más años, más necesidades y más exigencias para un puesto de trabajo especializado y bien pagado que no aparece: un circulo vicioso que recuerda a los que trazan los ratones de laboratorio buscando desesperadamente inútiles salidas a laberintos trucados sin salida.

Y los más jóvenes de esta generación tampoco lo tienen más fácil. Daniel Castillejo, sevillano de 29 años, lo ejemplifica: "Soy arquitecto, hablo tres idiomas, y no llego a 1.000 euros de sueldo al mes por trabajar, sin contrato, en un estudio. Jamás he tenido un contrato, ni vacaciones, ni pagas extras, voy en un coche de hace 15 años y este mes he renunciado a comprar diariamente el periódico porque no me puedo permitir gastar 30 euros más. Vivo de alquiler con mi novia y yo no creo que nos hayan estafado: yo creo que nos están tirando a la basura".

De cualquier manera, tanto el sociólogo Garrido como Miguel Requena, otro profesor de sociología de la UNED, coinciden en no dramatizar demasiado: "Las condiciones de vida de los jóvenes de ahora, en su mayoría, son mucho mejores que las de la mayoría de los jóvenes de los años cincuenta o sesenta, y no digamos anteriores".

Carolina, los martes y los jueves, va a clases de iniciación al baile flamenco en la academia Flamenkita. Paga por ellas 50 euros al mes. Una hora da para poco: movimientos de muñeca, unos pasos de fandango... Pero a Carolina le basta porque mientras baila se relaja. Eso sí, como buen mileurista, ha tenido que elegir: "Me apunté a flamenco y me borré de la piscina, porque las dos cosas no podía pagar".

Más que amigas

Ya es de noche cuando vuelve en autobús a su casa. Allí se encuentran ya sus tres compañeras de piso. Se sientan en el sofá del salón. Laura Caro tiene 29 años, es economista, especialista de marketing y ahorra para pagarse un segundo máster; Ainara Barrenechea tiene 24, cursó derecho y trabaja en el departamento de contabilidad de una gran empresa; Belén Simón, de 29 años, hizo historia del arte y se gana la vida en un centro cultural. Se preguntan unas a otras que qué tal el día. Son más que compañeras de piso: son amigas. O, tal vez, la frase es al revés. Son más que amigas: son compañeras de piso. Y con la casa, comparten la su vida.

Laura, la más mayor, es la que más resueltamente critica lo que le rodea: "Yo he ido a un banco a pedir una hipoteca y me han dicho que no porque no entro en el baremo. Llevo 19 años estudiando, voy a seguir estudiando no sé cuántos más y no entro en el baremo...".

Las cuatro cuentan con contrato. Ahora. Porque todas han coleccionado relaciones laborales de todo tipo. Se han aprovechado de la última marea económica: en 1995 trabajaban 12 millones de personas; ahora lo hacen 19. Pero han sido víctimas de la precariedad laboral que se ha venido cebando con los jóvenes de esta generación: en 2004, el 52% de los contratos firmados por jóvenes de 30 años fue temporal. Y esto es algo que viene de lejos: en 1995, esta tasa llegaba al 62%.

A medio camino

Y sobre todo, con sus 1.000 euros al mes, se han quedado colgadas, a medio camino de la emancipación (independientes de sus padres, dependientes de sus compañeros de piso), asistiendo estupefactas, junto con millones de jóvenes, al meteórico aumento del precio de la vivienda: en 1993, un piso de 100 metros en una capital de provincia costaba en España, de media, 91.000 euros. Hoy, ese mismo piso vale 228.000. Los que compraron hace 10 años habrán hecho la inversión de su vida. Los que no pudieron, vivirán condenados a compartir piso toda su existencia o, en el mejor de los casos, a "entrar en el baremo" y firmar una hipoteca a 30, 35 o 40 años que liquidarán a las puertas de la jubilación.

Los sociólogos coinciden en el carácter imprevisible de esta generación, en su marchamo original, en su necesidad de ir rompiendo moldes y en la incertidumbre que les rodeará a lo largo de su vida. Tal vez porque han sido siempre muchos en un tiempo demasiado convulso. En los años sesenta y setenta nacían al año más de 650.000 niños. En 1997, sólo 366.000, según el Instituto Nacional de Estadística.

Así, cuando los ahora mileuristas estudiaron EGB o BUP, cada aula contaba con 45 alumnos como mínimo. Cuando llegaron a la Universidad, se la encontraron repleta, y muchos no pudieron estudiar lo que desearon como primera opción. Después, no ha habido trabajo cualificado para todos, y los expertos vaticinan un colapso en las pensiones a no ser que trabajen mucho más de los 65 años.

Sus padres crecieron deprisa y se cargaron de responsabilidades pronto. A la edad de Carolina, o Laura, sus padres ya habían comprado (o casi) una casa. Carolina sólo cuenta con la cama de su habitación, una mesa de estudio que duerme plegada en un rincón y un aparador rojo de diseño donde coloca sus libros.

Estos mismos padres mantuvieron una tasa de natalidad que rondaba la de tres hijos por mujer fértil. Pero precisamente estos hijos la hundieron, a finales de los noventa, hasta un 1,1, la más baja del mundo. No porque no quieran, sino porque el reloj biológico no contiene años suficientes para alcanzar el estatus que, a su juicio, necesitan para reproducirse.

En el apartamento de Barcelona, las cuatro chicas discuten sobre esto. Y Carolina asegura: "Sí, no sabemos lo que será de nosotros. Esta cosa de vivir al día da libertad, porque no tienes nada fijo y puedes permitirte, en un momento dado, irte lejos, sin consultarlo con nadie, romper con todo. Eso es verdad. Pero yo echo de menos cierta seguridad. Lo del día a día lo llevamos haciendo tanto tiempo que... ya cansa".

"Ya han tenido tiempo de darse cuenta", concluye Gil Calvo, "de que el porvenir ya no se escribe más como en las viejas novelas, en las que el personaje empezaba mal, desde abajo, y terminaba bien, triunfando, arriba. El porvenir ya no va en línea recta. Por eso parece que dan vueltas, que deambulan continuamente, sin encontrar la salida". Como los ratoncitos de los laboratorios.

Son las once de la noche. El piso de Carolina, Laura, Ainara y Belén comienza a poblarse: amigos y amigas de una o de otra que se dejan caer, que se suman a la conversación. Se sacan latas de cerveza que abarrotan la mesa bajera. Se habla mucho, se ríe, se hacen planes para salir. Carolina sonríe: "Así es siempre, viene gente imprevista, mucha gente, como cuando éramos estudiantes, es una vida como de eterno estudiante. Lo malo es que ya no somos estudiantes. Es divertido, pero..."

Pero ya cansa.

La aventura de irse de casa de los padres

EL 30% DE LOS JÓVENES españoles con edades comprendidas entre los 30 y 35 años vive aún con sus padres; si la estadística se ocupa de los que tienen entre 25 y 29 años, entonces la cifra se eleva hasta el 63%. Y hasta el 95% si se trata de jóvenes entre los 18 y los 25 años. Son datos del Instituto de la Juventud e indican el escasísimo grado de emancipación de la sociedad española, impensable en países del norte de Europa o Estados Unidos.

El catedrático de Economía de la Universidad Carlos III de Madrid, Javier Ruiz Castillo, cita ciertos factores con los que se tiende a solventar el asunto: "Juventud acomodaticia, padres tolerantes; una cultura, la del sur de Europa, que propende a una familia grande... Pero luego he hecho estudios y se llega a la conclusión, que no por evidente se tiene que dejar de citar, de que los jóvenes que viven en ciudades con menos paro o con viviendas más baratas se independizan antes". Este catedrático hizo otro estudio a principios de los noventa, en el que quiso demostrar qué sector de la población vivía mejor. Un trabajador menor de 30 años con un hijo obtenía casi la media: 100. Un trabajador cualificado de cierta edad, soltero, obtenía un 184, el primer puesto. ¡Y un universitario viviendo en casa de sus padres, un 154! "Esto quiere decir que eran, y son, los reyes del mambo, e independizarse implica perder mucho", añade.

El sociólogo Enrique Gil Calvo explica lo mismo a su manera: "Cuando no resulta posible emanciparse adquiriendo una posición social equiparable a la que se disfruta con sus padres, entonces parece más racional aplazar la decisión de emanciparse. Es una pura estrategia familiar de ascensión social,

y eso lo hacen tanto las familias acomodadas como las desfavorecidas, las de izquierda como las de derecha".

Y Juan Carlos Martínez, mileurista de 33 años, a la suya: "Trabajo desde hace nueve años como comercial. Gano alrededor de 1.100 euros brutos al mes. Y he intentado independizarme dos veces: la primera me fui con mi hermana; la segunda, con amigos. Las dos veces fracasé y he vuelto con mis padres. No es que no pueda. Pero con lo que gano, si pago unos 600 euros de alquiler de un piso, 200 de la letra del coche (lo necesito para trabajar) y 200 más para comida, no me queda nada. Y como yo estoy fuera de casa todo el día gasto, mínimo, seis euros al día, entre tabaco y tal; así que se acabó. Cuando vivía independiente (independiente es un decir, porque estaba con mi hermana o con compañeros de piso...) no podía salir, ni viajar, ni comprarme ropa, ni nada...; no vivía, sólo sobrevivía. Y yo quería cierta calidad de vida. La misma que tenía en casa de mis padres. Por eso volví. Por eso espero a que me vayan mejor las cosas para irme otra vez".

La Guerrera está malita

Llevo toda la semana sin ganas de comer, aunque al menos, ya se me han quitado las ganas de vomitar. ¡Y con lo que me gusta a servidora la comida! Bueno, si sigo así mucho tiempo, quizá consiga quitarme esos kilitos de más, que aunque no estoy diciendo que esté gorda (que no lo estoy) siempre quedan algunas reservillas en la tripita, los michelines, ... En fin. Que nunca antes me había sentido por tanto tiempo indiferente a la comida. ¡Habrá que sacarle partido!