Desde Sevilla con resignación

Me ha dicho La Guerrera que sólo íbamos a estar media hora en los ordenadores y ya llevamos casi dos. Es increible cómo se te escapa el tiempo cuando estás trabajando. Y eso que estamos en Sevilla "de vacaciones". Sí, sí, vacaciones, esas desconocidas. Llegamos el miércoles "a toda hostia" por la A4 porque "no llegábamos a tiempo". Tenímos que haber hecho caso a mi madre y habernos cogido el AVE. Aunque claro, no sé si el AVE llega a los 170 km/h en una cuesta abajo recta. Voy a retirar lo de los 170 km/h por si nos lee mi madre o algún señor de la DGT. Pero los 130 de velocidad de crucero, no nos la quita nadie.

En fin, que llegar, llegamos. El hotel está a tomar por saco de la ciudad, pero es bonito, de 4 estrellas, de esos en los que te sientes como un bicho raro con tus pantalones viejos y tus zapatillas gualtraperas.

La ciudad es sorprendente. En serio. Llevo en manga corta tres días y es... ¡Noviembre! Sorprendente y bonita. Y eso que en el manido "Parque de Maria Luisa" apenas hemos estado.

Ayer estuvimos en plan arqueología romana: por la mañana en Itálica y por la tarde en la necrópolis de Carmona. Espectaculares ambas dos, aunque esperaba bastante más de la primera, tienen un poco dejadas de la mano de dios las excavaciones. El casco histórico de Carmona también es interesante, pero apenas había movimiento en las calles, lo que más me gusta ver a mí en las ciudades.

Esta mañana hemos intentado ir al Parque de Doñana. Digo intentado porque después de media hora por un camino de cabras, nos hemos cansado de ver marismas y nos hemos dado la vuelta. Total, al final del camino sólo esperaba ver más marismas... Hemos desayunado en el coche porque fuera hacía un viento impresionante.

En Sevilla se celebran estas semanas el festival de cine gay, como diría La Bromista, parece que nos persigue, jeje.

Con tantas obras en la ciudad, nos sentimos "como en casa". Vamos, que los tentáculos de Gallardón son la hostia, porque está media ciudad levantada y gente trabajando a cualquier hora del día y de la noche.

Por último, reconocer que nos hemos descubierto una nueva adicción: el salmorejo.

Actualización 19/12/2006: Ya están subidas las fotos del viaje.
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1 comentarios:

Bromista dijo...

Mmm... salmorejo... os tengo que llevar a un sitio de aquí de Madrid que nunca olvidaréis...